Sí a los cambios volantes en Fútbol 11 pero regulados con ventanas

Artículo de Sergio Farré

Esta temporada la Federación Valenciana de Fútbol nos ha sorprendido con varias novedades en el fútbol formativo, la última de ellas, los cambios volantes en primera y segunda regional intantil y cadete aumentando la convocatoria hasta 18 jugadores y quedando exentos de esta norma los equipos que compiten en categoría preferente y autonómica.

Esto significa que se permitirán hacer cambios indefinidos en los partidos incluso pudiendo volver al partido jugadores que han sido sustituidos anteriormente en el mismo partido.

Hasta aquí todo perfecto, es un sistema que permite disfrutar de minutos a todos los integrantes de la convocatoria sin que ello signifique condenar la competitividad del equipo puesto que permite al entrenador encontrar también soluciones competitivas sin condenar a ningún jugador a los llamados «minutos de la basura» como ocurría hasta ahora en cualquier categoría de fútbol 11.

Ahora bien, el sistema escogido por la federación para esta novedad es el mismo que en fútbol 8, o sea, que no será necesario parar el partido para realizar los cambios, cosa lógica para evitar múltiples parones en el juego, pero, ¿esto será posible? ¿Podrá algún árbitro controlar el juego al mismo tiempo que se asegura de que una sustitución se realiza correctamente en la inmensidad de un campo de fútbol 11?

Es bien sabido que, aunque no es necesario según la norma, la gran mayoría de árbitros paran el juego en fútbol 8 cuándo se quieren realizar cambios, cosa que nos hace pensar que es bastante probable que también lo hagan así en fútbol 11 y esto abre un mar de dudas sobre el buen funcionamiento de ésta iniciativa tan beneficiosa para que el reparto de minutos sea más equitativo en infantil y cadete. Quién ha ideado este sistema seguramente ha contado con la honestidad y la deportividad de los equipos implicados ya que se les presupone, pero la tentación puede ser irreprimible cuándo hay un partido con resultado ajustado y uno sabe que puede arañarle minutos al reloj utilizando el recurso de los cambios volantes, porque claro, «no es mi culpa que el árbitro pare el partido cuando no es necesario que lo haga», por suerte o por desgracia el fútbol es un deporte en el que la mal llamada «picaresca» es un recurso que está a la orden del día y solo falta que a los «pícaros» se les den «herramientas» para realizarse.

¿No hubiera sido más práctico haber establecido un número de ventanas en cada mitad sumando el descanso y con la posibilidad de aprovechar las ventanas del rival? Bien, esperemos que no, que sea un éxito por el bien de nuestros jóvenes futbolistas y de su formación, y que todo lo dicho sea una opinión equivocada, el tiempo lo dirá, y esperemos también que si no funciona, tengan la capacidad de cambiarlo y no enrocarse, aunque esto también lo dirá el tiempo.

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