Ligas reducidas con dos fases según clasificación, formato que más gusta a los clubs

La irrupción del Covid-19 ha supuesto, en primer lugar, la cancelación definitiva de las competiciones oficiales del fútbol base pero, además, ha conllevado la presentación de propuestas diversas a la Federación Valenciana de Fútbol para organizar las distintas ligas y competiciones más atractivas para la formación de los jugadores.

Se quiere huir de los formatos largos teniendo en cuenta que al no consumarse los descensos, habrá un incremento de equipos desde Primera a Autonómica en las tres categorías de Fútbol 11. Poner en marcha ligas de 18 ó 20 equipos resulta contraproducente teniendo en cuenta que en Categorías semiprofesionales como Segunda B o incluso en Tercera quieren crearse subgrupos para reducir el número de equipos en las ligas. En este caso, con la formación como premisa importante, cobra incluso aún más sentido.

Desvelamos hoy la propuesta de desdoblar la Categoría Autonómica Cadete e Infantil que la próxima temporada contará en un principio con 22 equipos. Una Liga única con 42 jornadas puede ir en contra de cualquier objetivo relacionado con la formación de los jugadores teniendo en cuenta que en esta Categoría cada vez son más evidentes las diferencias entre sus equipos con un domino abrumador de los grandes (Valencia CF, Levante UD, Villarreal CF) que desde un principio marcan diferencias y establecen dos ligas dentro de la propia Autonómica. Como ejemplo, en la presente temporada, el primer clasificado en Autonómica Cadete doblaba en puntos al noveno clasificado de 18 equipos y la misma situación se producía en Infantil cuando faltaban aún por disputar 9 partidos para concluir la liga regular. La diferencia se ha ido ampliando durante las últimas temporadas dentro de la misma categoría.

Por lo tanto, gusta la propuesta de dos grupos por proximidad geográfica evitando la coincidencia de conjuntos de clubs asociados o dependientes, con un sistema de vuelta única dando paso a una Fase Final con dos grupos según clasificación obtenida jugando a dos vueltas entre equipos ya más igualados para decidir el título y evitar el descenso.

La misma opción podría plantearse tanto en Preferente como en Primera Regional donde los grupos de la actual temporada -con la presencia de más equipos al no ejecutarse descensos- contarán con más equipos. En este caso, por poner un ejemplo, podría desdoblarse el Grupo II de Preferente Cadete en dos grupos jugando una primera fase a una vuelta para pasar a una segunda fase con dos vueltas donde según clasificación se decidirían los ascensos y descensos en número que la Federació decidiría, bien manteniendo esta estructura y cifra de equipos o ir reduciéndolos hasta el formato de esta temporada aunque sin renunciar al formato de dos fases.

Esta propuesta de cambios podría plantearse en Segunda Cadete e Infantil y también extender en todas las Categorías Juveniles. Incluso la celebración de dos fases de competición con grupos de no más de 12 equipos podría facilitar a la Federación Valenciana de Fútbol decidir los ascensos y descensos en el caso de tener que decidir una hipotética suspensión de la competición a causa de un posible rebrote.

En Fútbol 8, la Super Liga instaurada desde Alevín segundo año a Benjamín primer año con el equipo de la categoría superior de Fútbol 8 arrastrando al resto del mismo club ya no gusta por el sistema de ascensos y descensos que genera presiones innecesarias a los clubs. Por ello se pretende que los clubs decidan en qué categoría quieren jugar sus equipos en función de su nivel, pero también es cierto que será complicado decidir el baremo de dificultad para saber dónde “colocar” a tus equipos sin un sistema que lo decida en los terrenos de juego. Está claro que el mejor baremo para decidir esto es la competición. Pero más que la competición en si, lo que posiblemente genera presiones son los propios clubs, porque les interesa tener a sus equipos en SuperLiga, ya sea por prestigio o ya que de esa forma pueden atraer más jugadores.

Veremos cómo queda la cosa. De momento habrá que esperar al trabajo del Comité de Competiciones de la Federación Valenciana que deberá también establecer el calendario oficial.

Lo que sí es evidente es que se avecinan tiempos de cambios derivados de la situación actual pero que pueden ser positivos para reorganizar unas ligas más atractivas, sin desmerecer y conciliar los dos objetivos fundamentales: La formación y la competitividad aprovechando al máximo todos los jugadores el tiempo de los partidos.

Eso sí. Este lunes estamos ya a 1 de junio y tampoco deberíamos esperar a la tradicional Asamblea de la última semana del mes para conocer las propuestas de composición de grupos y calendarios. Ha habido mucho tiempo, por desgracia, para trabajar bien teniendo en cuenta que internamente se ha escuchado a los clubs en el nuevo Comité Deportivo.

Esperamos noticias por el bien del fútbol base de la Comunitat Valenciana.

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