El Deutsche Schule Valencia FC (DSV FC) es uno de los proyectos más singulares del fútbol base en Valencia. Vinculado al Colegio Alemán, el club cuenta con equipos desde fútbol-8 hasta categoría amateur y destaca por un modelo formativo basado en valores, continuidad generacional y formación deportiva por encima de la captación de talento.
Kai Försterling, coordinador del fútbol-8 del Deutsche Schule Valencia nos muestra por dentro este club vinculado con el Colegio Alemán en el que entrenan algunos de sus equipos.
P.- La vinculación con el Colegio Alemán de Valencia parece un pilar del proyecto, ¿qué importancia tiene esta relación para la filosofía y desarrollo del club?
La vinculación con el Colegio es una de las bases fundacionales del club. En su día nació como extraescolar y ha ido creciendo hasta convertirse en un club de fútbol que se rige por las mismas normas de admisión que cualquier otro club del mismo nivel. Está totalmente abierto tanto para alumnos como para gente de otros centros. Sin embargo, la esencia sigue siendo la misma. El club y el Colegio mantienen una estrecha relación, comparten valores formativos y educativos, y nosotros intentamos trasladarlos a través del deporte. El club cumple una función muy importante para que gente como yo, que llevamos toda la vida vinculados al Colegio, pueda seguir dentro de la comunidad escolar y, al mismo tiempo, es un punto de encuentro para acercar ambas culturas y servir como ayuda para que la gente alemana que venga a Valencia pueda integrarse con mayor facilidad a través del fútbol y del deporte.

Kai (1996) fue alumno del Colegio, tras formarse en el club durante su juventud, pasó por otros clubes en el fútbo base como CD Don Bosco, Huracán Valencia y Paterna CF. Posteriormente, jugó en Recambios Colón y CD Buñol en 3ª División. Los estudios le llevaron a Alemania en 2018, donde siguió jugando al fútbol profesionalmente en el SC Fortuna Köln en el que jugó 5 años, para posterior volverse a Valencia y a su Deutsche Schule Valencia en el que es también entrenador.
P.- La educación en alemán supongo que será muy destacada en el colegio, ¿se intenta trasladar también esa identidad cultural o lingüística al fútbol? Y hablando de identidad, la equipación del club recuerda a Die Mannschaft, ¿es esto intencionado?
Efectivamente, el alemán es el pilar fundamental sobre el que se sustenta la educación en el Colegio. Nosotros como club, intentamos, en la medida de lo posible, mantener rasgos característicos de la propuesta educativa del centro con el fin de acercar ambas culturas.
Por las circunstancias del club y el hecho de tener jugadores y jugadoras de otros centros, el entrenamiento se realiza en español, sin embargo, tratamos de que, a la hora de realizar el reparto de entrenadores, en todos los equipos haya al menos un entrenador que sepa hablar alemán para ayudar a integrar a los niños y niñas que vienen de Alemania.
Otro rasgo distintivo, como bien señalas, es el color de las equipaciones, que están basados en los de la Selección Alemana. La primera siempre es blanca y negra y con la segunda se juega un poco más, pero siempre suelen ser colores que haya vestido la Selección. También suele ser habitual que los capitanes lleven un brazalete con la bandera alemana por el mismo motivo. Y, uno de los más llamativos, es el grito que hacemos antes de los partidos, que es la versión traducida al alemán del mítico “¿Qué vamos a hacer? Ganar, ganar y ganar” (Was werden wir machen? Gewinnen, gewinnen, gewinnen!).

P.- ¿Cuántos equipos forman actualmente el Deutsche Schule Valencia?
Actualmente, tenemos 12 equipos, dos de ellos en categoría Amateur. El Amateur A consiguió el ascenso a Primera FFCV el año pasado de la mano del entrenador Víctor Parreño, otro exalumno, lo cual es un éxito muy grande porque todos los miembros del equipo pagan cuota como los jugadores de la escuela debido a que no tenemos campo propio y tenemos que pagar alquileres.
P.- El club entrena en dos instalaciones distintas: en el propio Colegio Alemán y en el campo del CD Serranos. ¿Cómo se organiza la planificación semanal de entrenamientos entre ambos espacios ?
El tema de los campos es complicado. En Serranos tenemos una hora a la semana los viernes por la noche. Los equipos de fútbol-8 hasta cadetes entrenan siempre en el campo del Colegio, que es de fútbol 8. Los juveniles y los amateurs alternan sesiones en El Planter y en el colegio. Esta temporada, por circunstancias, la mayoría de los partidos de fútbol 11 se están disputando en El Planter. A nivel logístico y económico es un esfuerzo muy grande para el club, pero intentamos hacer todos los esfuerzos necesarios para ofrecer a todos nuestros jugadores y jugadoras la mejor formación posible.

P.- Hablando de los jugadores, aproximadamente ¿qué porcentaje son alumnos del Colegio Alemán y cuántos proceden de fuera?
Actualmente, el porcentaje de alumnos que están en activo en el club, ya sea como jugadores o como entrenadores, es del 40%. En fútbol 8, el número es especialmente elevado porque los entrenamientos se compaginan muy bien con sus horarios de clase. Luego en fútbol 11 se suele abrir un poco más y llega más gente de fuera o hay alguno de la casa que quiere vivir la experiencia de probar fuera, como fue mi caso.
Sin embargo, el presi dice que al final todos acabamos volviendo y no le falta razón, porque el porcentaje en los equipos amateurs vuelve a ser bastante elevado ya que es una manera de reencontrarte con viejos amigos con los que has crecido desde pequeño.
P.- En fútbol base, ¿cuál es el principal objetivo formativo del club? ¿La competición, la educación en valores, la formación técnica… o un equilibrio entre todo ello?
Bueno, como cualquier deportista, el objetivo principal es competir, sino no tendría sentido hacer deporte. Sin embargo, internamente hablamos de algo que llamamos el “Gen DSV”, que para cada uno tiene sus matices, pero diría que todos coincidimos en que tenemos una manera propia de hacer las cosas.
Y para mí, eso significa que no vamos a comprometer la formación del jugador buscando atajos para conseguir el “éxito” deportivo. Sabemos cuál es nuestro sitio y qué buscan los que acuden a nuestro club. Intentamos ofrecer la mejor formación individual y colectiva a cada uno de los niños y en cada uno de los equipos y, además, le damos mucho valor a fomentar el compañerismo, el equipo y todos los valores que representa el deporte.

P.- Sobre todo en las primeras categorías, y no solo en lo deportivo, ¿es difícil competir con clubes que están más orientados a captar talento que a formarlo?
Evidentemente no es fácil competir con esos clubes que hacen una captación que, a veces, me parece excesivamente agresiva. Estamos hablando de niños muy pequeños que lo que tienen que hacer es divertirse y estar con sus amigos. El que tenga que llegar, acabará destacando y buscando lo que necesite. Nosotros no decimos que no a nadie y tampoco vamos buscando activamente por ahí, todo el que quiera venir es bienvenido y, del mismo modo, el que no quiera seguir, no encontrará inconvenientes en salir.
Sin embargo, la mayoría de nuestros jugadores permanecen muchos años con nosotros y rechazan ofertas de ese tipo de clubes porque se sienten muy cómodos con nosotros y, como club, no hay nada que nos satisfaga más que ver generaciones que empiezan juntas y van pasando etapa tras etapa juntos manteniendo a la mayoría del bloque.

P.- Este año el club cuenta con dos equipos amateurs, uno en Primera FFCV (equipo A) y otro que compite en Tercera FFCV (equipo B). ¿Qué papel juegan estos equipos dentro de la estructura general del club ?
El Amateur nació para poder dar continuidad a las generaciones que acababan su etapa juvenil en el club y que, después de muchos años con nosotros, querían seguir formando parte del DSV FC. El amateur B se creó hace dos años por el mismo motivo, porque una generación entera acababa su etapa juvenil y quisimos mantenerlos vinculados al club.
Actualmente, ambos están funcionando muy bien y contamos con una gran demanda, a pesar de que tanto en el A como en el B, hay que pagar como cualquier otro niño de la escuela, siendo esto un claro déficit competitivo que tenemos. Especialmente para el Amateur A, que compite en una categoría en la que muchos equipos no solo es que no cobren nada a los jugadores, sino que les pagan.
Sin embargo, con nuestro estilo y nuestra manera de funcionar, estamos siendo capaces de competir en ambas categorías, apostando por la gente de la casa y, aunque el foco está puesto en competir, no se pierden los valores que tratamos de inculcar en la escuela.

P.- Por último, ¿cuáles son los principales retos y objetivos del Deutsche Schule Valencia a corto y medio plazo, tanto para el fútbol base como para las categorías amateurs?
Es una pregunta que tiene varios frentes. Diría que a nivel escuela, el objetivo principal es reconstruir todas las generaciones y conseguir bases sólidas que vayan pasando de categoría en categoría todos juntos durante toda su etapa formativa. Que empiecen en prebenjamines y lleguen a los amateurs, vamos.
Para ello, lo más importante es garantizar que los niños y las niñas que están con nosotros disfrutan del deporte con sus amigos y son capaces de competir. Toda la formación está enfocada en conseguir que, cuando lleguen a juveniles sean capaces de competir bien y estén preparados para dar el salto a los amateurs.
A largo plazo, nos gustaría recuperar el nivel que tuvimos hace unos años, cuando conseguimos tener muchas generaciones una detrás de la otra de un nivel futbolístico y humano muy alto que, a día de hoy, siguen siendo amigos.
En los amateurs está por un lado el objetivo del A, cuyo objetivo es mantener la categoría en Primera FFCV, que sería un exitazo por lo que te comento de que todos los jugadores siguen pagando cuota. En el Amateur B, estamos en un año de consolidación. Es un equipo muy joven, con mucha gente nueva, pero que está haciendo un temporadón. A largo plazo, será un equipo que luche por los ascensos a Segunda FFCV, pero claro, depende también un poco del A.
Finalmente, el objetivo más complicado pero el más importante sería poder dar una solución al tema de los campos. El gasto en alquileres de campos es la partida más grande del presupuesto. Y más allá de lo económico, tener un campo en el que realmente seas local, lo considero de mucha relevancia para cualquier club, poder sentirte en casa en tu campo.

















