En apenas cinco años desde su creación, el Catral-Castrum CF se ha consolidado como uno de los clubes de fútbol base con mayor proyección de la Vega Baja. La temporada 2025/26 ha supuesto un nuevo paso adelante con dos ascensos de gran importancia: el Infantil A competirá la próxima campaña en Lliga Autonòmica y el Juvenil A lo hará en Lliga Comunitat.
Estos resultados son el reflejo de una estructura deportiva consolidada, con equipos compitiendo en las principales categorías del fútbol base valenciano y un modelo de formación que ha permitido al club crecer de forma constante. La colaboración con el Deportivo Alavés y la apuesta por la formación de jugadores y entrenadores son algunos de los pilares sobre los que se sustenta este crecimiento.
En Valencia Base conversamos con Manuel Vicente Ruiz, director deportivo del Catral-Castrum CF, para conocer las claves de la temporada, el trabajo realizado desde la unión entre el Atlético de Catral y el Castrum Benijófar en 2020 y los objetivos de futuro de un club que continúa dando pasos firmes para consolidarse como una referencia del fútbol base en la Vega Baja.
¿Qué supone para el club el ascenso del Infantil A a Lliga Autonòmica?
Es un premio al trabajo que llevamos realizando durante muchos años. El ascenso del Infantil A no es un éxito aislado, sino la consecuencia de un modelo de formación basado en la planificación, la metodología y el compromiso de entrenadores, jugadores y familias. Competir en Liga Autonómica supone situarnos entre las mejores canteras de la Comunitat Valenciana y demuestra que desde un club de nuestra comarca también se pueden alcanzar cotas muy importantes.

¿Cuál ha sido la clave del éxito de este Infantil A?
La clave ha sido el equipo. Son chicos que estan con nosotros desde categoria Benjamin, contamos con un grupo de jugadores con mucho talento y una enorme capacidad de trabajo, dirigidos por un cuerpo técnico que ha sabido potenciar tanto el crecimiento deportivo como el personal de cada uno de ellos. Han demostrado humildad, compromiso y una mentalidad competitiva durante toda la temporada. Más allá de los resultados, han representado perfectamente los valores del Catral-Castrum.
Viendo la estructura de fútbol-11 del club, con el Infantil A en Autonómica, el Cadete en Preferente y los equipos B en Primera y C en Segona, da la sensación de que detrás de este ascenso hay un proyecto muy consolidado. ¿Cómo se construye y mantiene una estructura así?
Nada de esto ocurre por casualidad. Detrás hay un proyecto deportivo bien definido, una línea metodológica común para todas las categorías y una coordinación constante entre entrenadores y dirección deportiva. Nuestro objetivo siempre ha sido que cada equipo prepare al siguiente escalón, facilitando que los jugadores evolucionen dentro del propio club. Apostamos por la formación continua de nuestros técnicos y por crear un entorno donde los jugadores puedan desarrollarse durante muchos años. Esa estabilidad es la que hoy nos permite competir al máximo nivel.

El juvenil A también logró el ascenso a Lliga Comunitat en un eliminatoria que costó jugarse pero que finalmente se pudo disputar con unos días de retraso Tras el 5-1 conseguido en la ida ante el CD Dénia,¿ la eliminatoria parecía muy favorable para el Juvenil?
Aunque el resultado de la ida es muy positivo, en el fútbol no hay nada decidido hasta el último minuto, y asi se vió en la vuelta que perdimos 4 – 1, pero gracias a Dios pudimos ganar la eliminatoria. Nuestra filosofía siempre ha sido centrarnos únicamente en aquello que depende de nosotros. Finalmente, somos de Lliga Comunitat gracias a nuestro trabajo, es el premio a la constancia, compromiso y ambición.
El proyecto Catral-Castrum se inició en 2020 con la unión entre el Atlético de Catral y el Castrum Benijófar. Apenas cinco años después, el club se ha convertido en una de las estructuras más potentes de la Vega Baja. ¿Se están cumpliendo los objetivos que os marcasteis cuando arrancó el proyecto?
Sin duda. Cuando nació el proyecto buscábamos construir un club fuerte, estable y referente en la formación de jugadores. Cinco años después podemos decir con orgullo que hemos superado muchas de las expectativas iniciales. Hemos crecido en número de equipos, en calidad deportiva, en estructura organizativa y en reconocimiento dentro y fuera de la comarca. Pero lo más importante es que seguimos teniendo la misma ilusión y las mismas ganas de seguir creciendo.
Catral supera por poco los 9.000 habitantes, pero el club compite cada vez más arriba. ¿Cuál es la clave para lograrlo? ¿Se nutre principalmente de jugadores de Catral y la Vega Baja o el proyecto ya atrae futbolistas de otras zonas de la comarca?
Nuestra prioridad siempre ha sido ofrecer oportunidades a los jugadores de Catral y de toda la Vega Baja. Creemos firmemente en el talento que existe en nuestra comarca. Al mismo tiempo, el crecimiento deportivo del club ha hecho que muchas familias de otras localidades se interesen por nuestro proyecto porque valoran nuestra metodología, nuestras instalaciones y la seriedad con la que trabajamos. Eso demuestra que el Catral-Castrum se ha convertido en un proyecto atractivo por méritos propios.

El Catral-Castrum CF mantiene una vinculación con el Deportivo Alavés. ¿Cómo nace esa relación y qué aporta al club, a sus entrenadores y a sus jugadores?
Es una relación basada en la confianza mutua y en una visión compartida del fútbol formativo. Para nosotros supone un respaldo muy importante porque nos permite seguir mejorando nuestra metodología, formar continuamente a nuestros entrenadores y ofrecer nuevas oportunidades a nuestros jugadores. Trabajar de la mano de una entidad como el Deportivo Alavés nos ayuda a seguir creciendo sin perder nuestra identidad como club de formación.
Más allá de ascensos y categorías, ¿qué os gustaría que distinguiera al Catral-Castrum CF dentro del fútbol base valenciano?
Nos gustaría ser reconocidos como un club que forma personas antes que futbolistas. Queremos que cualquier jugador que pase por el Catral-Castrum salga siendo mejor deportista, pero sobre todo mejor persona. Aspiramos a ser un referente por nuestros valores, nuestra profesionalidad, el trato cercano con las familias y la calidad de nuestra formación. Los ascensos son importantes y nos hacen muy felices, pero el verdadero éxito es que los jugadores quieran seguir creciendo con nosotros y que el nombre del Catral-Castrum sea sinónimo de trabajo, humildad, excelencia y futuro.



















